Bandhas: Mulabandha



La respiración, las cerraduras, el flujo y la mirada

Del libro "Ashtanga Yoga The practice manual" de David Swenson

“El mundo interno” 



Bandhas son una serie de puertas internas dentro del cuerpo sutil que ayudan a la regulación del flujo pránico. Hay tres: Mulabandha, Uddiyana Bandha y Jalandhara Bandha. Se pueden pensar como válvulas que funcionan de manera similar a las válvulas en el sistema circulatorio. Cuando el corazón late, la sangre surge a través de arterias y venas. Las válvulas mantienen la sangre fluyendo hacia el corazón. De esta manera, cuando el corazón late, la sangre continúa su movimiento hacia adelante. Los Bandhas regulan el flujo de prana (fuerza vital) de una manera similar dentro de los canales sutiles de energía conocidos como Nadis.


Cuando se activan estas “cerraduras”, la energía se ve obligada a fluir y propagarse en estas vías. Entonces somos capaces de asimilar esta energía a nivel celular como el prana que baña y alimenta nuestro cuerpo sutil y equilibra el sistema nervioso. 

Mulabandha

Mulabandha es la cerradura de raíz. Es llamado así por su ubicación en la base de nuestro árbol nervioso, la columna vertebral. Es diferente la ubicación de este Bandha en varones y mujeres. En los hombres la sede de Mulabandha es el músculo perineal que se encuentra adelante del ano y detrás de los genitales. En las mujeres se ubica en la parte superior del cuello del útero.

Una buena manera de entender su ubicación es imaginar que tienes necesidad de ir al baño y no hay ninguno a la vista. ¿Que músculos usas para resistir este impulso? En un principio uno puede contraer el ano con el fin de involucrar al área correspondiente, pero no es necesario tener las "nalgas apretadas" con el fin de activar Mulabandha. Es más sutil que eso. Se puede utilizar una técnica que se da a las mujeres para ayudar a la tonificación del suelo pélvico después del parto. Se llama la técnica Keigel. Al orinar, contraer los músculos del suelo pélvico y detener el flujo de la orina y luego soltar la contracción y dejar que fluya de nuevo.
En esta contracción se comprometen más músculos que los necesarios, pero con la práctica es posible aprender a refinar la acción y lograr un movimiento mas específicamente enfocado. En un principio estos bloqueos pueden aflojarse. Con la práctica será posible mantenerlos durante toda la sesión de yoga.